«Hoy, seré más Paloma que nunca.
Que se vayan a la mierda todos.
Que se revuelquen en su envidia.
Que digan lo que quieran sobre mí.
Me importa un carajo si no les gusta como soy»,
pensó justo antes de darse cuenta de que tomó el tapado rojo.
«¿Rojo? No, van a pensar que quiero llamar la atención».
Lo cambió por el gris y salió a enfrentar la vida.
Deja un comentario